sin ti rodando en la neblina, soñando con tu sol, a tientas, buscando la salida. La fe ya no me impulsa, no me impulsa la vida, ni vibra el corazón de ansias contenida, pero busco o te busco por todas las esquinas y casi sin aliento regreso aquí vencida. No estás, tú ya no estás y tal vez nunca vuelvas y tal vez nunca pueda vencer esta distancia que en vez de alejarte en mi te recupera, hasta hacerme estallar en la desesperanza, porque si no entendiste, si fue simple quimera, fuego factuo que arde sin encender la hoguera, me dejaste sin alma gimiendo en las tinieblas, buscando en vano luz, en noches sin estrellas. ¿Te seguiré queriendo? Hasta cuando no sé. ¿Hasta cuándo te seguiré esperando? Hoy me siento un guijarro que arrastra la marea de una playa desierta a una profundidad eterna. de mi autoría